Conciencia extraordinaria y diagnóstico: por qué enfocar la enfermedad suele empeorar las cosas

La conciencia extraordinaria es una herramienta real del Qigong, pero usarla para diagnosticar enfermedades puede reforzar el problema. Te explico por qué ocurre esto y qué hacer en su lugar.

¿Todos tenemos alguna forma de percepción más allá de los cinco sentidos ordinarios? ¿Podríamos realmente ver y experimentar más allá de lo que nuestros sentidos ordinarios nos permiten? La respuesta, desde el Qigong, es sí. Esa capacidad se llama conciencia extraordinaria. El problema aparece cuando intentamos usarla para diagnosticar enfermedades: en lugar de resolver el problema, podemos estar alimentándolo.

¿Qué es la Conciencia Extraordinaria?

Si ya tienes una idea sobre qué es la conciencia extraordinaria, bienvenido de nuevo. Si recién empiezas, te explico rápido: es una habilidad que todos tenemos y nos permite percibir la realidad de un modo que va más allá de nuestros cinco sentidos ordinarios.

De joven me gustaban los comics y las peliculas de superheroes. Me imaginaba volando como Superman o teniendo agudeza visual como la de la Mujer Maravilla. Fue más tarde cuando me enfoqué en el Qigong que me di cuenta de algo esencial: todos tenemos nuestras propias "habilidades extraordinarias". Quizás no podamos volar o lanzar rayos x por nuestros ojos, pero tenemos capacidades para percibir y comprender nuestra realidad de maneras que van mucho más allá de los limites de nuestras percepciones ordinarias.

¿Por qué el diagnostico con conciencia extraordinaria puede ser un problema?

Cuando éramos principiantes es tentador pensar que si podemos percibir más, podemos usar esto para obtener una comprensión más profunda de nuestros problemas. Pero alguna vez te habrás preguntado si este tipo de diagnóstico puede no ser la mejor idea.

Desde un punto de vista del Qigong, cuando hacemos un diagnóstico utilizando nuestra conciencia extraordinaria, estamos haciendo más real algo que es problemático. Al percibir y enfocarnos en el problema, en realidad estamos alimentándolo, dándole más poder. En lugar de estar en el camino de solucionarlo, nos trae más problemas.

Pensalo asi: si alguien te contara que hay un león en medio del camino, en lugar de guiarte hacia un sendero seguro, te quedarías observándolo y reforzando la idea de lo peligroso que es.

No significa que la conciencia extraordinaria sea mala. Significa que tiene que usarse con criterio. Hay formas funcionales y beneficiosas de emplearla que no terminan complicando las cosas.

Las dos formas de la conciencia

En términos de Qigong, consideramos dos formas de conciencia distintas: la conciencia cotidiana y la conciencia extraordinaria.

La conciencia cotidiana es esa que usas a diario para recordar donde dejaste las llaves o la lista de la compra. Es útil, práctica, y todos la necesitamos.

Entonces, qué pasa con esa otra conciencia? Cuando era principiante, creía que la conciencia extraordinaria era como un superpoder mágico, algo reservado para los maestros de Qigong de niveles elevados. Pero no: todos podemos cultivarla con práctica. Es simplemente un estado ampliado de conciencia que nos permite percibir cosas más allá de lo que normalmente somos capaces.

La interacción entre percepcion y emision de informacion

Ahora entendemos qué son, veamos cómo interactúan con la percepción y la emisión de información. ¿Recuerdas cuando practicaste Qigong por primera vez y sentiste hormigueo en las manos? Esa es tu conciencia extraordinaria percibiendo la energia que estás moviendo.

¿Se puede mover energía? Absolutamente, ya lo estás haciendo. Cada vez que practicas Qigong estás emitiendo y percibiendo energia. Esa extraña sensación de calor, frio, hormigueo o incluso levitación son todas señales de que estás en contacto con tu conciencia extraordinaria.

Recuerdo una vez cuando estaba practicando Qigong al amanecer frente al mar. Había una suave bruma y el sol apenas comenzaba a asomarse por el horizonte. De repente, sentí una intensa sensación de júbilo e interconexión. Podía percibir el flujo de energia entre yo, el sol naciente, el mar y las olas. Fue una experiencia que todavía recuerdo con sonrisa. Eso es tu conciencia extraordinaria en acción.

Maestro o principiante, tú también puedes cultivar tu propia conciencia extraordinaria. Solo necesitas practicar de manera constante.

Relatando una experiencia comun: el dolor

Puede ser un dolor de cabeza que perturba tus pensamientos, o quizás una molestia en la rodilla que se acentúa con cada escalón. El dolor es una realidad universal que todos, en algun momento u otro, experimentamos. Pero alguna vez has considerado cómo tu conciencia juega un papel en tu experiencia de dolor?

Hace algunos años me torcí el tobillo en una caminata. Al principio, el dolor era apenas notable, pero a medida que avanzaba se iba intensificando. Aunque podía sentir claramente el dolor físico, lo que realmente me afectaba era mi conciencia del dolor. Me angustiaba pensar en lo mucho que podría empeorar y cómo eso podría afectar mis actividades diarias. Este temor y ansiedad no solo amplificaron mi dolor, sino que lo extendieron más allá del momento presente.

Como nuestra conciencia puede amplificar el dolor

Tu conciencia es como una lente, nada más y nada menos. Depende de cómo enfoquemos esa lente, la "realidad" puede verse ampliada, distorsionada o reducida. Volviendo a mi historia, yo mismo estaba usando mi conciencia para amplificar mi dolor, centrándome en lo mucho que me estaba limitando y en todas las cosas malas que podrían suceder a raíz de la lesión.

Este ejemplo ilustra cómo nuestra conciencia puede ejercer un poderoso efecto sobre la forma en que experimentamos el dolor, a veces amplificándolo significativamente.

Cuando aplicamos esta conciencia extraordinaria al dolor, podriamos llegar a "sentir" el dolor de manera más intensa, incluso hasta convertir algo tolerable en algo insoportable. Por ende, el uso indiscriminado de la conciencia extraordinaria puede resultar en un aumento del sufrimiento.

Esto no significa que la conciencia extraordinaria sea mala. Simplemente, como cualquier herramienta sensible, debe usarse con sabiduría y discernimiento.

La próxima vez que experimentes dolor, recuerda: tu conciencia tiene un papel importante en tu experiencia de ese dolor. Usarla con sabiduría puede marcar una gran diferencia.

Diagnosticar con Conciencia Extraordinaria

Vamos a imaginar por un momento que tienes la habilidad de "ver" la enfermedad en los cuerpos de los demás con tu conciencia extraordinaria. Sin embargo, esta capacidad puede llegar a ser un arma de doble filo.

Tuve un estudiante que tenía la habilidad de "sintonizar" sus percepciones a un nivel microscópico. De hecho podía ver hasta las más pequeñas perturbaciones en su organismo y en el de los demás. Cuando comenzó a practicar Qigong, estaba emocionado por su capacidad y creía que le permitiría ayudar a otras personas.

Pero con el tiempo empezó a notar un patrón extraño: cada vez que "inspeccionaba" a una persona que tenía una enfermedad, observaba que a medida que observaba y diagnosticaba la enfermedad con su conciencia, la condición de la persona empeoraba.

El efecto adverso de reforzar la enfermedad

Su observación tenía mucho sentido. Al observar y diagnosticar con su conciencia extraordinaria, no solo estaba "viendo" la enfermedad, sino que también estaba reforzando su presencia en la persona con su atención. Esta es una caída muy común cuando usamos la conciencia extraordinaria para diagnosticar: al concentrarnos en la enfermedad, nuestra conciencia puede hacer que se arraigue más profundamente, haciéndola más resistente y más difícil de tratar.

Este fenómeno puede entenderse si recordamos el experimento mental del gato de Schrödinger. En física cuántica, hasta que no se observa algo, puede existir en múltiples estados a la vez. Pero una vez que observamos o nos concentramos en una posibilidad concreta, se materializa. Algo similar puede suceder con la enfermedad. La observación y el diagnóstico pueden ayudar a "colapsar" la enfermedad en un estado más estable.

Mi estudiante finalmente aprendió a evitar este error. Ahora, en lugar de profundizar en la enfermedad, intenta concentrarse en la totalidad de la persona y en su potencial de bienestar. Así está potenciando el sistema de sanación natural del cuerpo.

Este es un recordatorio importante para todos: deberiamos concentrarnos en la salud y el bienestar, no en la enfermedad. Al practicar Qigong o cualquier otra practica de sanación, apuntamos a potenciar nuestra vitalidad, no a luchar contra una enfermedad.

Los problemas de enfocarse en la enfermedad durante la practica

Imaginemos que cada vez que practicamos Qigong nos enfocamos intensamente en esa dolorosa migraña que nos molesta toda la semana. En lugar de disipar el dolor, podríamos inadvertidamente estar haciéndolo más prominente en nuestras mentes. Es como si tu atención fuera un foco de luz brillante: al dirigirse hacia el dolor, lo ilumina y hace que se vea aún más grande.

Como dia una sabia anciana china que conocí en uno de mis viajes a China —tenía más de 90 años y aún practicaba Qigong con vitalidad notable—: "donde pones tu mente, pones tu energía". El foco de nuestra práctica de Qigong debería ser la armonía y el equilibrio, no intensificar la percepción de la enfermedad.

Las razones por las que debes practicar simplemente

Si no debemos enfocarnos en las enfermedades, ¿en qué nos enfocamos entonces? En nada en particular. Solo practica por el gusto de practicar.

Parémonos a pensar en un hermoso jardín. Imagina que estás cuidándolo. No te enfocas en las malas hierbas o en los insectos, simplemente te dedicas a cuidar las flores. Las riegas, les das sol y las observas crecer día a día. Con el tiempo, casi sin darte cuenta, las malas hierbas desaparecen y el jardín florece. Es lo mismo con nuestra salud: en lugar de concentrarte en la enfermedad, alimenta tu salud. Ríe, respira, mueve tu cuerpo. Enfócate en lo positivo y lo negativo se desvanecerá.

Practicar Qigong requiere un camino de aceptación y amor por uno mismo. No se trata simplemente de eliminar una enfermedad, sino de encontrar el equilibrio dentro de uno mismo. El objetivo no es la perfección, sino el disfrute. La perfección vendrá como consecuencia de amar lo que haces.

Los problemas de usar la conciencia extraordinaria para diagnosticar

En mis años de enseñanza de Qigong he encontrado que muchos estudiantes que aplicaron su conciencia extraordinaria al autodiagnóstico terminaron creando más problemas para sí mismos.

Un ejemplo es el de mi antigua estudiante Linda. Linda era una practicante comprometida y dedicada. Un día sintió un leve malestar en su pecho. En lugar de consultar a un médico profesional, decidió usar su conciencia extraordinaria para diagnosticarse. Convencida de que decifraba las energías con precisión, creía que reconocía los síntomas de una afección cardíaca grave.

La realidad, sin embargo, el verdadero problema de Linda era su ansiedad. Su intento de autodiagnóstico solo exacerbó su ansiedad. Su simple malestar pronto se transformó en ataques de pánico crónicos debido a sus temores infundados.

Las razones por las que debes evitar usar la conciencia extraordinaria en el diagnostico

Ahora, podrías preguntarte: ¿debo abandonar completamente la idea de usar mi conciencia extraordinaria para el diagnóstico? En ciertos aspectos, sí. Algunas razones:

  • Falta de precisión: Es difícil discernir entre tu propia intuición y tus miedos y prejuicios personales. Como practicantes de Qigong, aún somos humanos y estamos sujetos a errores.
  • Refuerzo negativo: El autodiagnóstico puede resultar en un ciclo vicioso de preocupación y ansiedad. En lugar de resolver tus problemas de salud, podrías terminar amplificándolos.
  • Descuido de atención médica profesional: Si bien la práctica de Qigong puede ser complementaria a la medicina moderna, no debería ser un sustituto. Utilizar la conciencia extraordinaria para diagnosticarte por tu cuenta puede llevarte a ignorar el asesoramiento médico.

La conciencia extraordinaria es una herramienta valiosa en el camino del Qigong, pero ese poder debe ser utilizado sabiamente. No es necesario que lleves la carga del diagnóstico sobre tus hombros.

Una alternativa más sencilla: pregunta a la persona

A veces tendemos a sobre complicar las cosas. Sí, la conciencia extraordinaria puede ser fascinante, pero a veces la forma más efectiva de abordar el diagnóstico y tratamiento es mucho más sencilla: simplemente preguntar a la persona.

No hay mejor experto en lo que alguien siente o necesita que la propia persona. Su cuerpo y su mente están constantemente comunicándose con ustedes. A veces solo necesitan prestar atención.

Durante mis primeros años de práctica, estaba tan obsesionado con desarrollar mi conciencia extraordinaria que a menudo omitía esta etapa simple pero vital. Tenía un estudiante que siempre se quejaba de dolores en la espalda. En lugar de preguntarle más detalles sobre su dolor, me sumergía directamente en diagnóstico con conciencia extraordinaria para encontrar la causa. Sin embargo, nunca conseguí aliviar su dolor. Cuando finalmente decidí conversar con él y hacer preguntas simples sobre su dolor, su estilo de vida y sus hábitos, descubrimos que el origen era su mal hábito de postura al trabajar sentado. Cuando finalmente decidí conversar con él y hacer preguntas simples sobre su dolor, su estilo de vida y sus hábitos, descubrimos que el origen era su mal hábito de postura al trabajar sentado. Si hubiera hecho esto desde el principio, habríamos resuelto el problema mucho antes.

Un enfoque de tratamiento que no requiera un diagnostico preciso

También podemos decir algo importante: no siempre necesitamos un diagnóstico preciso para comenzar el tratamiento. En lugar de agobiarse por encontrar la enfermedad exacta o la causa subyacente, podemos iniciar con técnicas generales de Qigong diseñadas para mejorar la salud general y el bienestar, independientemente de la condición específica.

Eso es algo que me encanta del Qigong. En lugar de tener que diagnosticar y tratar cada enfermedad individualmente, esta práctica ofrece un enfoque equilibrado y armonioso que fomenta la salud plena y el bienestar total.

La próxima vez que estén tentados a profundizar en diagnósticos complejos, recuerden: pregunten, escuchen y adopten un enfoque equilibrado hacia la salud. Verán lo efectivo que puede ser.

Hasta aquí hemos recorrido los principales puntos sobre la conciencia extraordinaria y el diagnóstico con ella. Resumamos lo más importante antes de pasar a las preguntas frecuentes.

Preguntas frecuentes

Aquí estamos, en la sección final, donde vamos a abordar las inquietudes más comunes sobre la conciencia extraordinaria y la práctica de Qigong. Quizás alguna de estas preguntas te hayan surgido también mientras leías.

Resumiendo y resolviendo dudas

¿Es necesario tener conciencia extraordinaria para practicar Qigong?

Esta es una pregunta muy común: no, no es necesario. De hecho, la concentración en nuestras habilidades externas puede desviarte del objetivo principal de la práctica de Qigong: equilibrar nuestra energía vital interna. La verdadera belleza del Qigong es su simplicidad y accesibilidad para todos.

¿Es peligroso practicar Qigong si tengo una enfermedad grave o crónica?

La respuesta general es no, no es peligroso. Pero como con cualquier otra práctica de ejercicio o meditación, siempre es mejor consultar a tu médico o profesional de la salud antes de comenzar. Y como mencionamos antes, no te centres en la enfermedad cuando practiques. Sigue la práctica y deja que haga su efecto.

Sigue aprendiendo y practicando

Espero que este artículo te haya ayudado a entender mejor la conciencia extraordinaria y su relación con la práctica de Qigong. En mi camino personal de aprender y practicar, he descubierto que lo importante está realmente en el viaje, más que en cualquier habilidad extraordinaria.

Una vez me preguntaron cuál era mi superpoder. Sin pensarlo mucho, contesté: "Mi superpoder es practicar Qigong". No porque pudiera diagnosticar enfermedades con mi conciencia extraordinaria, sino porque Qigong me ayudó a equilibrar mi energía, ser más tranquilo y consciente, y experimentar mayor armonía en mi vida diaria.

Sé cual sea tu camino, te animo a practicar Qigong con constancia y sin expectativas exageradas. No te preocupes buscando habilidades extraordinarias, simplemente disfruta la práctica. La práctica constante es la clave. No se trata de llegar a un destino, se trata de disfrutar el viaje.

Si tienes más preguntas, no dudes en preguntar. Estoy aquí para ayudarte en tu camino. Que lo disfrutes tanto como yo! Recuerda siempre: la conciencia extraordinaria es una herramienta valiosa, pero su uso responsable es lo que marca la diferencia entre un avance real y un problema creado.

Acerca del autor

Matías Hegoburu
Matías Hegoburu
Instructor de Zhi Neng Qigong